¡Atención a la maravilla que está ocurriendo en Sagunto!
Me he enterado de la historia porque nos hemos trasladado a la casa
que tenemos allí, ahora aquí, y que tiene delante uno de los escenarios
donde se realizan estas "pachangas clandestinas"
La gente que asiste, y los que empezaron a jugarlas, las llaman "pachimbas", nombre
que dicen que surge de la mezcla de los términos "pachanga" (partidillo espontaneo de futbol jugado entre
equipos de amigos que varían de componentes según la gente que ha aparecido para jugar)
y de "timba" (partidas clandestinas de poker en las que se puede apostar).
La cuestión es que se difunde la hora y el lugar de la pachimba el día antes de la cita...¡boca a boca!
Se escogen los lugares de juego entre los patios de colegios que son suficientemente discretos y que
tienen al menos un campo de futbito apto para jugar un 5 a 5.
El juego dura exactamente 33 minutos inviolables, sin descanso, pero con posibilidad de pedir 2 tiempos
muertos por equipo de 1 minuto cada uno.
Lo de las apuestas nunca lo he entendido muy bien en ningún deporte ni juego, pero si se, porque lo
he visto, que sólo se admiten desde el minuto 1 hasta el minuto 13...también inviolable. Y aunque sea testimonialmente
tienes que hacer alguna apuesta, tienes que implicarte para estar.
En esos minutos las gentes que van al evento (desde abueletes hasta chabales) han de analizar los equipos
y el juego que se va dando...es super emocionante verlo. Hay apuestas "oficiales" que son las de pasta,
y otras que son en especie y que surgen entre individuos, normalmente chabales que apuestan gormitis,
monopatines y otras cosas, por otras cosas. Estas últimas son las menos porque la cosa tiene que estar
muy igualada en el juego.
Las apuestas se parecen mucho a las que se hacen en el ambiente de la pilota valenciana, de hecho debe
de salir de ahí porque aquí hay mucha afición. Hay una especie de gestor natural de las apuestas, y utilizan un curioso lenguaje.
El tema del dinero no parece ser lo importante porque no se dan conflictos ni cosas raras...sólo muchas risas.
Además, a la gente que juega la pachimba se les da la misma cantidad, siempre por igual, ganen o pierdan.
También se que se reserba una parte del dinero que se ha movido para donaciones al asilo de Sagunto y a otras
asociaciones...esto lo se porque mi suegra es vountaria del asilo y me lo ha dicho. ¿Bestial o qué?
¿Quizá te preguntes qué es lo que pasa en el terreno de juego?
Pues no me explico cómo, pero en el campo impera un ambiente de deportividad alucinante...los chabales que juegan,
aunque hay gente de hasta 50 tacos en equipos con una media de edad de 15, se comportan como jugadores de
rugby (por lo caballeroso). El juego es rápido y luce mucho. Hay estrellitas, pero un día están en un equipo y otro
día en otro. Hay organizadores de juego (como mediocentros) que se plantan en su puesto por una especie de cuorum
indefinido...muy bonito de ver.
Las reglas son casi como las del futbito, pero también hay influencia del balonmano. Por ejemplo, despues de un gol,
saca el portero al que han marcado, y lo puede hacer tan rápido como quiera...la celebración del gol suele ser discreta.
Sólo hay corner si el jugador que lo provoca no es el portero. De haber banquillo, máximo de tres jugadores extra, se pueden
hacer todos los cambios que se quieran...sólo hay que esperar a que el jugador salga por la linea de medio campo.
Cuando un jugador hace algo demasiado duro o raro a otro, la gente empieza a decir en alto "¡preguntate, preguntate!",
y es el propio jugador el que tiene que decidir si se autoexpulsa o no durante 3 cambios de posesión del balón que él
mismo contabiliza...pero se ve que pocas veces se dan cosas así, es como si fuese una vergüenza.
¡Exacto...no hay un arbitro propiamente dicho! Se confía y la cosa funciona.
Los jugadores no pueden quejarse a nadie de nadie...si lo hacen también les cantan "¡preguntate, preguntate!"
¿Pero "preguntate" qué? Supongo que debes preguntarte si te has olvidado de que todo es un juego...
El partido empieza cuando todos los jugadores han tocado el balón en "la ronda" (todos se la pasan hasta que el ultimo
en tocarla hace lo que quiere con ella...normalmente se la da a alguno del otro equipo). A partir de ese toque se pone en
marcha el "Yayo". El Yayo es la persona más mayor de los espectadores (de las que quieren aceptar el puesto) que
será la encargada de gestionar los tiempos, y hasta ahora, en las pachimbas que he visto, el Yayo siempre ha sido una
señora de unos 70 años a la que llaman Doña Clara...a ver quién se pone farruco con la Yayo.
¿Y que pasa con los espectadores...cómo se comportan?
Me han contado que al poco de hacerse las pachimbas oficialmente hubo una bulla...una especie de pelea.
Estuvieron un mes sin organizar pachimba...sin diversión. Quedó claro que la movida era para divertirse.
Ya no ha vuelto ha haber problema alguno.
Lo cierto es que aunque la policía del pueblo sabe de la historia, e incluso algún miembro participa jugando alguna vez,
hay que mantener la discreción.
Debe de existir algún enchufe fuerte, porque de repente la puerta del patio del colegio en cuestión aparece abierta a la
hora de la pachimba. Cosas de pueblo.
Yo, con Mariola y los nenes, he podido asistir a ellas porque mis suegros conocen a muchos de los mayores que van,
y porque yo a veces juego con algunos chabales de pachimba, ya que de vez en cuando, entre semana, Edar y yo nos colamos
en el cole de enfrente de casa para jugar un rato con ellos al fútbol.
En las pachimbas, sino te acompaña o recibe alguien, te quedas fuera, aunque en realidad eso no suele pasar porque casi a ningún fortuíto le llama la atención un partidito de futbito en un patio de colegio.
Me han dicho que a la proxima pachimba me avisarán...¡¡¡para jugar!!!
Me deshago de ganas.
Atención, el otro día, domingo por la tarde, se hizo pachimba frente a casa.
Habían invitado a unos senegaleses que tienen una especie de grupo de percusión, y estuvieron tocando los
80 minutos (2 partidos más los preparativos) que duró la pachimba.
En el segundo partido jugaron 2 del grupo de percusión, y sus puestos a los djembes fueron ocupados por la gente
que se atrevía a probar. Los senegaleses aprovecharon esas colaboraciones para hacer una especie de "master class"
de percusión africana.
Lo más tremendo es que a ese grupo de negretes (más dos blanquetes del pueblo), los vimos, vestidos de "cristianos"
en el desfile de "Moros y Cristianos" que se acaban de celebrar en Sagunto. Tremenda integración ¿verdad?
Bueno, a mi esto que os cuento me parece fabuloso, espero que inspire a alguien de la misma forma.
Ya os contaré cómo queda mi inmersión en el plano más deportivo del mundo de las pachimbas.
Un abrazo a todos.
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